Poemas de Lola Vega


La palabra

Tomemos la palabra como lanzadera
de mensajes de paz y concordia
allá donde la razón se pierde,
hagamos diana,
despertemos del letargo el sentido perdido
en páginas amarillentas y ajadas.

Tomemos la palabra.
Escribamos nuevas estrofas,
versos de amor universal,
busquemos el equilibrio,
y en el punto justo de la balanza
pongamos la razón.


Horizontes de Paz

Silencio en  las armas del nuevo día
Lechos de madrugada
Se desbaratan
Se levantan
Izan sábanas blancas
Impregnadas de dolor
En banderas de Paz
Que ondean a los vientos
El aire se oxigena, 
Alimenta el alba
Retoma la brisa fresca
De manantiales fraternos
Y tiñe de azul el despertar
Pintando de color la mañana
El horizonte amanece
En  silencios de Paz.


Tiempo de otoño

Muere la tarde...acabando ya…el día.
Aires de otoño levantan  la polvareda
enturbian el espacio vital de los recuerdos.
El sinsentido se instala en la memoria
allá donde las palabras
adquieren otra dimensión,
palabras enredadas,
palabras asidas
a un presente sin memoria
que van, que vienen
en idas y venidas,
deambulan por la vía prohibida de la razón,
entran salen,
transitan,  perdidas en el laberinto de la cordura,
destruyen historias
construyen páginas en blanco.
Historias dormidas en el limbo
pernoctan con parada y fonda en el infinito
sin retorno a un nuevo amanecer.
Caen las hojas del abedul
como gotas de rocío en la templanza de la madrugada
cubriendo recuerdos de otro tiempo,
historias que nacieron  allá por primaveras.
Muere la tarde...acabando  ya…el día,
es tiempo de otoño,
TIEMPO DE BESOS.

Poema dedicado al Alzheimer.