Poemas de Joaquín Castillo Blanco


Veré por tí

“…mira por mí, mi ciega.

mira por mí y camina…”

Miguel de Unamuno.

 

“Veré por ti”, para que tu ceguera

no limite tus pasos, para que tu andar

por la vida esté dado para demandar

salud y estar bien de toda manera.

 

Toma mi brazo y haz con él, el que fuera

tu gran cayado; caminar para agrandar

los horizontes donde poder abundar

en progreso personal sin flojera.

 

Vive “mi ciega”, para que yo pueda

verte agarrada al mástil de la vida,

la ciencia, el conocimiento y ser siendo.

 

Toma mi apoyo y andemos la vereda

del vivir con sapiencia abastecida,

en el amor que lustra tu adhiriendo.



Toma mis manos


Toma mis manos para que ellas sean tu

asidero, donde quiera que vayas

serán tu gran cayado, con el coserás

las libres sendas de tu espíritu.

 

Lugar donde arraiga todo ímpetu

y causa de toda acción, cuyas armas

son razón y reflexión, acerías

para armar todas tus corazas paspartú.

 

Fortaleza, decoro de tus basas,

cuya construcción precisa de firmes

machones como el hecho más certero.

 

A tu yo, con fe le extiendo mis manos,                 

las puedes tomar o dejar, son mimbres

de tu cesto, remos de tu velero.




Otoño


Nuevo tiempo, innovación de colores,

estación de emociones y pasiones,

gozos de visiones, observaciones

de tránsitos con botines y actores.


La nueva estación crea acopiadores

de lenguajes, bellas coloraciones,

todo se renueva dando canciones

a los amores que van de auditores.


No hay espacio sin acúmulos de color,

el fondo y la forma va más allá del

tiempo otoñal que acompaña la vida.


Cerebral acto cuya multicolor

pasión, es custodia y honor del bedel,

en justa aurora de grana vestida.


Joaquín Castillo Blanco está galardonado con el escudo de oro de la Unión Nacional de Escritores de España.