El valor del silencio

Colaboración de Rafael Pérez

Me lo dijo en clase mi profesor de Lengua, en Granada y mi memoria aún lo recuerda: “La palabra es heraldo del alma, privilegio divino, perenne estrella”. Y añado: a veces mordaz, otras lisonjera, siempre fresca y dispuesta, aunque…, lloro sin palabras, sonrío sin ellas, amo en silencio y podría morir sin caer en su hechizo. ¡Cuidado compañero!, la palabra inventa quimeras que confunden y amenazan, y sustraen a la vida su sangre primera. La palabra es poder para el que sabe usarla, renta para el que sabe venderla, fruta madura de un Dios que no la usa. No seas vasallo de su tiranía, cuídate de ella compañero, apura en tus ojos la luz de los días, guarda mil besos en tus labios, la emoción en huecos del alma, en esos lugares desconocidos y quietos, carentes de palabras. Y habla, sí, pero con medida, a tiempo, sin desdeñar los silencios.

Leer poemas y relatos cortos de Rafael Pérez pinchando aquí.