Poemas y relatos cortos de Hasbia Mohamed

Inmensa

Inmensa, inmensa
la mar que pasea
a nuestro son,
de calma y frescura.

Paseo por el espigón
de orillas salinas,
astro de la tarde
de miradas ocultas.

De palabra silenciadas,
en la tarde recitadas.

De miradas calladas,
en la tarde desatadas.

De besos recuperados,
en la noche perdidos.

De caricias deseadas,
en la noche atada.

De amor consumido,
en la noche retenido.

De placer revivido,
en este día bebido.

¡Que inmensa la mar!
¡Que intenso el amor!

Y junto al espigón,
los números cantan
entre gaviotas,
que anuncia chaparrón.


Ese rato que me dio

Ese rato que me dio,
ese rato que me da.
ese rato, ese ...
la vida me da.

Esa mirada, esa mirada...
Me deja contemplar
ese mundo de butaca,
me deja adentrarme
en ese mundo de actores,
donde los protagonistas
se besan, y los espectadores
esperan la siguiente escena.

Esa mirada, esa...
donde entro en el túnel
de sus pupilas hasta
la niña de sus ojos.
Y me cuentan el guión
de ésta película.

Esa palabra muda
que con la mirada...
esa mirada, si, esa,
esa me abraza
en silencio,
me besa callada,
me hace el amor
reflejado en sus ojos.

Ese rato que me dio
ese rato que me da.
esa mirada, esa...
esa palabra muda,
esa...Es la que no ve
ningún espectador.

Sólo... El y yo.

El y yo haciendo
el amor sin guión,
en esta película
muda de amor.


Besos robados

Besos robados
que como tatuaje
quedaron grabados,
besos inesperados
que tu boca sellaron
con besos deseados.

¡Cómo no quererte!
cuando me preguntas...

¿Me quieres?

¡Cómo no quererte!
enredado entre mi pelo,
besos y eternas caricias,
despeinando mi cuerpo
hasta llegar al cielo.

¡Cómo no quererte!
Cuando mis enojos
también son tuyos.
Mis anhelos, tu suspiro,
y tus miradas mis ojos.

¡Cómo no quererte!
Cuando te pregunto...

¿Me quieres?

¡Cómo no quererte!
cuando enredo mis
dedos entre tu pelo,
beso tu dulces labios
y el contorno de tu cuerpo.

¡Cómo no querer quererte!
cuando mi alma evoca
tu nombre en mis noches,
y despierto en la mañana
aún dormido, queriéndote.

¡Cómo no querernos!
Y...decirnos "Te quiero",
cuando nos despeinamos
en un amor eterno.


Hoy le vi pasar

Hoy le vi pasar,
con la cabeza gacha,
sentado en su vehículo
sin volante ni frenos.

Entre sus piernas,
detiene los temblores
de sus incontroladas
y venosas manos.

Ladea su lengua
queriendo entonar
su canción, recuerdo
del ayer enamorado

Se mira al espejo,
peina sus canas,
y se pregunta por qué
cada día la quiere más.

Le enciende el alma
sin cerillas, sin ascuas,
le araña y le quema,
con su boca le echa agua.

Hoy le vi pasar,
ya no camina,
ni sonríe al pasear,
hoy, todo le da igual.

Su recuerdo lo
atrapó en el ayer,
robándole el sueño,
que jamás pudo creer.

Fuerza para caminar
aíre suave para volar,
chistes para reír,
corazón para amar.

Hoy le vi pasar,
un amor imposible
le atrapó en el ayer,
ése ayer de felicidad.


La noche calla

La noche calla, los peces aletean en su acuario, quien sabe si escuchan el silencio o esperan sirenas, el perro duerme y sus ronquidos desvelan un sueño profundo. Y Yo, en esta soledad que abrazo con mi pluma, que me regaló no se quién, sueño despierta con un mundo mejor. Tal vez me lean y suene música celestial del universo que marca el destino de cada cual. Tal vez, o no tal vez, pase desapercibida, y mis suplicas sean desoídas. ¡Que mas da! nadie es el ombligo de mundo, y seguirá cambiando su rumbo. Ni tan siquiera Thot, el Dios de la escritura, de las ciencias y los conocimientos, mensajero de los dioses, patrón de los estribas y divinidad relacionada con la luna, es capaz de predecir lo impredecible, pero lo intenta.  "Encontraras en tu trabajo grandes satisfacciones y oportunidades, pero deberás dedicarle bastante energía, esfuérzate y pon en ello todo tu entusiasmo, serás recompensado. En muchas ocasiones las presiones y el estrés hacen que deje de gustarnos, aquello a lo que nos dedicamos, Tal vez este sea el momento de recuperar la vocación y el placer por el trabajo, de volver a poner entusiasmo en nuestras ocupaciones. El trabajo es algo a lo que dedicamos gran parte de nuestro tiempo, si dejamos de disfrutar de él, acabará afectando el resto de nuestras vidas". Y yo, sigo amando en la noche callada, mi pluma, mis peces, mi perro, la pintura y esta escritura.