Sin propósito


Poema de Álvaro Cordón

Abrí las puertas del campo,
y encontré la oscuridad
de los días grises;
esa oscuridad solitaria,
de silencio de noche
en la soledad más larga.

No quise preguntarme nada,
no buscaba respuestas;
paseaba entre las sombras
a la luz de las estrellas,
por los jardines sin luces
de una madrugada nueva.

Suaves plumas de cisne
rozaban la hierba fresca,
cuajada de rocío fino
con sus rutilantes perlas.

Miré, por mirar, el cielo,
y estaba de luna llena.

Me quedé sin propósito,
contemplando granos de arena;
sin poner cifra a los números,
tal vez alguna centena;
escuché sonora el agua
que golpeaba las piedras.

Después, sin rumbo fijo,
descendí por escaleras
que iban a la ciudad,
el asfalto y las aceras;
me fui a buscar el mar
y a contemplar sus mareas.

Del poemario “Tiempo Oblícuo”