Acoso

En recuerdo de la investigación educativa
"Psicodrama pedagógico"

Los guantes son la cárcel de mis manos 
con ellas se repasa al enemigo
lances muy caprichosos para enanos
al fin voy a meterme ya contigo.

Me río de sus parches tan livianos
que miran a otra parte y yo prosigo
puedo sentirme como los tiranos
soy arma de humillar, ya te lo digo.

Pero ahora ya no puedo, estoy desnudo…,
mis guantes se han fundido entre las llamas
al verme en el teatro con su nudo.

Percibo ya en tus ojos, me reclamas
a un nuevo amor contigo, no te eludo…,
podemos subir juntos a las ramas.

Juan Antonio Arroyo Díaz