Los ojos de mi madre


Poema de Rosa Rodríguez Núñez

Los ojos de mi madre no eran bonitos
pero ningunos tan hermosos como los suyos:
pequeños, como lunares en la cara ,
dos catalejos  de muchas lupas.

Hablaban y su tono era armónico
sin una nota que desentonase.
Su luz marcaba el  camino recto.
Los ojos de mi madre eran generosos,
desprendían dulzura y tanto amor 
que se recogían a manos llenas.

Los ojos de mi madre se reían de todo,
sólo veían  el lado bueno.
Los ojos de mi madre tenían... el rictus de madre, 
de hermana, de hija, de abuela...
Sus bolsas contenían la esencia de la bondad.

Los ojos de mi madre lloraban hacia dentro,
callaban con prudencia
y se abrían en silencio, tranquilos.
En los ojos de mi madre no había pestañas de abanico
sólo unos pelillos donde las lágrimas se adherían.

Los ojos de mi madre estaban hundidos 
huyendo de  alguna realidad dignamente.
Los ojos de mi madre no los he vuelto a ver
abiertos y recuerdo que sus reflejos 
se proyectaban en los míos... el último día.

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