Primitivo Oliva Fernández, poemas

Aguas con voz amarga

Cuando tu cauce se enfurece y brama   

su lamento entre márgenes de rocas,

Cuando muerden tus álgidas encías

raíz de olmos o sauces, y en riveras

que arrebató a las ninfas el arado

tu saliva disuelve los terrones,

con morro de crispado jabalí

redimes las orillas de maleza,

remueves cepas de carrizo y juncos

y escarbas los asientos de las rocas,

e igual que un monstruo diluviano apresas

enseres y personas con la misma

facilidad que abates una tapia;

ya no eres poema de espejuelos

ni rumoroso vuelo de palomas,

sino aleteo de muerte que te lleva

hasta la eternidad profunda: el cielo

añil de los océanos sin luna.

 

A tu espíritu libre lo esclaviza

el humano y sus obras, que no dejan

correr cauces de ayer abriendo brazos,

obligándote a ser lo que ahora eres:

ese graznar de córvido que clama

con tétrico rumor de aguas oscuras.

Por eso es tu dolor nuestro dolor

y locura de muchos son tus aguas

sin espacio, por muros constreñidas;

espacio que, en copioso forcejeo,

consigues deshaciendo las cadenas

de cemento y ferralla.

                                   Tienes manos

y pies con experiencia de escapista.


1º Premio de Poesía "Espiga de Romanillos" 2012


En la matriz del odio

He visitado el odio y eran muros

de un insensible cutis macilento             

sin vida en sus paredes verticales,

donde solo habitaba gris silencio.

 

He visitado el odio y era frío,

tenebroso el espacio de su pecho,

oquedad sin pupilas, su mirada,

monstruosa calavera de cemento;

era un grito en la paz de la arboleda,

la inquietante figura de un espectro

agitando guadañas en el bosque…

 

He visitado un bunker bien pertrecho

para engendrar la muerte en sus entrañas

y desde allí diseminarla al viento.


Músico bohemio 

La luz de los neones, pone  un velo

que esparce, por rincones del subsuelo,

su palidez sobre la tapia abúlica,

no invita al estrellato de la música

nacida entre los dedos de un poeta

que rima, con la voz de su trompeta,

en el Metro, sonidos de armonía

junto a cualquier estrecha galería.

 

Hay quien lo ignora: cosas de la prisa.

Hay quien deja monedas, quien, sonrisas,

mientras él hace un gesto agradecido

brindando su talento a los oídos

de todos los que pasan, pues unida

a la del instrumento va su vida.

 

Y seguirá tocando...

                     La mirada                      

acaso le descubra en madrugada                

bajo tristes farolas, bajo el hielo,

la funda y unos euros por el suelo.  

 

Y seguirá tocando, aunque la gente

le deje un ademán indiferente.

 

Poema Finalista VI Certamen "Poemas sin Rostro" 2011    

 

El rumor del silencio

La palabra está llena de silencios

que cobran, sin quererlo, vida propia  

aunque labios y lengua disimulen.

 

Escribir es un acto de silencio,

un beso de grafito en piel de folio:

intensidad sin voz que el ojo escucha.

 

Soñar es el silencio más poblado

pues todos los murmullos que concita

se fusionan en amistad sin límite.

 

A veces el silencio de unos ojos

dicen más que un ensayo sobre el alma

cuando miran un pozo de penuria

o menguan con su fuego las bujías

donde cosechan pétalos las nubes.

 

Por eso me refugio en el silencio

y todo cuanto digo solo existe 

poblando la conciencia soñadora

con voces de orfeón donde se ubica

la imperceptible sinfonía del trazo. 


Primitivo Oliva Fernández es miembro de la Unión Nacional de Escritores de España.