Crepúsculo dorado


Poema de Lucía Vilches

Dormida bajo el sol de la mañana,
soñando paraísos olvidados,
sujetando la niñez almibarada,
arrugas en la piel, sin renunciar a nada.
Y se fue sin morir, sin pronunciar palabra,
se marchó por los campos del olvido,
cuerpo presente viviendo en un pasado,
caminando por el mundo de los vivos.
Ojos que miran el crepúsculo dorado,
como una niña huérfana de guerra,
cultivando su amor en su libro deshojado,
y clavando sus raíces en la tierra.
Y me pregunto si acaso no se encierra,
en esa mirada revertida,
que es eslabón entre el presente y el pasado
El amor leal, sin límite,que es llama de la vida
Es por las sendas de las oraciones,
esos caminos que llegan a los cielos,
que hay un andar continuo de canciones,
de poemas de esperanzas y de anhelos.
Esa anciana niña que yaciendo,
en el almíbar de la niñez perdida,
dormitando bajo el sol de la mañana,
sigue soñando paraísos
sin odios, sin renuncias sin heridas.
Ojos que miran el crepúsculo dorado,
como una niña huérfana de guerra
cultivando su amor en su libro deshojado,
y dejando sus raíces en la tierra.


Poema dedicado al Día Mundial del Alzheimer.

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