Último vuelo

Microrrelato de Lucía Vilches Moya

El cristal de una ventana que de forma engañosa le prestaba profundidad al paisaje. Y una pequeña alma cantora que aportaba sus trinos musicales a la naturaleza, sin saber que era su fatal destino quiso inconsciente traspasar a un mundo ilusorio, un paisaje inexistente. Golpeó el cristal y cayó rotunda poniendo así fin inesperado a su efímera existencia. Un mirlo que seguramente se había posado innumerables veces en este sauce que se asoma a mi balcón para cantar su gozo de vivir, hoy yacía sobre mi mano, inerte y con sus alas plegadas para siempre. Lo acaricié con la peregrina idea de darle de nuevo vida, pero expiró en su vuelo para no volver, y pensé.

“Dios mío, cuanto abrazamos y que poquito tenemos”. Recordé  las palabras del Evangelio dichas por Jesús. “Se venden cinco gorriones por dos monedas, pero ni uno solo de ellos está olvidado delante de Dios”.

Se que soy una sentimental, y confieso que, he llorado por ese  mirlo y por su último vuelo, mientras escucho afuera un trino solitario…

Leer otros poemas y relatos cortos de Lucía Vilches pinchando aquí.