Poemas de Paco Veira


Enséñame

Buenos días, llega el alba
Abrazado a su cuello
Nace un nuevo día,
Llegan las ilusiones,
La esperanza,
Día de alegrías
Paseo por las calles,
Los niños juegan contentos sin preocupación,
Unos a la cuerda, otros al balón,
Sus caras me llaman la atención,
Unos blancos, otros de color,
Morenos, rubios. ! Que mas da ¡
Si sus inocentes sonrisas delatan el buen corazón
En sus descansos se cuentan historias,
Historias de tiempos pasados
Que sus padres les contó con amor
Ensimismados, escuchan con atención
Dando riendas sueltas a su imaginación
Fuera los malos augurios
Lorca, tenía amigos gitanos,
De los que bebió de su cultura
También los tengo yo,
Musulmanes, judíos, hindúes, cristianos y gitanos,
En la universidad de la calle,
¡Como no ¡ de todos aprendí
Me licencié en Humanidades.
En lengua.
En arte.
Pero sobretodo, matrícula de honor como persona,
Y aún sigo vivo.
No rompamos las cadenas del saber,
Porque aún me queda mucho que aprender.


Desesperanza

Despierto de mi letargo 
Preso de mis sueños  
Ausentes  de milagros 
Y mi alma  cubierta de luto. 

No quiero volver,  
Quiero que vengas, 
Acoger en mis manos tus sonrisas, 
Curar  de tu espalda tus heridas, 
Abrazar tus desvelos. 

Me niego a no creer en nadie, 
Siento los corazones latentes, 
Vacíos de esperanza  y cariño 
Ávidos de amar  y ser amados. 

Dame la mano amigo, 
Quiero ser tu guía, 
Quiero tus consejos,  
Sí, tus consejos, amigo, 
Limpios,  sin culpas, sin rencor 
Transparentes como  el agua, 
Agua de la vida y salvación.

Ven conmigo amigo, 
Te llevaré de mi mano 
A las verdes  y amplias praderas,  
Praderas de cemento e incomprensión. 

Escondámonos  en el crepúsculo de los endiosados,  
De los hombres  amados, sin razón 
 Pegaremos en sus puertas,  
Con las manos extendidas y pidiendo perdón, 
Seguro que despertaremos de una gran mentira.