Las almendras


Poema de María Dolores Álvarez Crespo

Hoy visitaste mi memoria.
En las veladuras del tiempo, apenas fugaz  recuerdo tu rostro.
Atadas a mis alas, solo volvían a mí,  el alargado mirar de las almendras.
Ellas, tatuaban mis  suspiros  mitigando mis secretos,
y su estela de terciopelo, me traspasaba en mudo arrebato.
Su aroma me penetraba en infinita añoranza, en leve sueño,  y  en  agudo dolor.
Ya  muy de tarde, en tarde, me visita la esencia de las almendras,
fui feliz cuando las tuve y, también lloré con ellas.