Se perdió

Se  perdió en la inmensidad de sus pensamientos
cuando la oscuridad invadió su vida:
paseó por la ignorancia de sus sentimientos
y descubrió que le robaron la ilusión de vivir.

Se perdió  entre el deseo de sentir la libertad
y viajar por la sangre de lo desconocido,
de la euforia del silencio de una jeringuilla,
de polvo blanco entre sus venas,
perdió el sentido de la realidad
y encontró el miedo de la soledad.

Se perdió viviendo escondido
entre los escombros de su cuerpo,
pensando que pronto llegaría el frio eterno
a la sangre negra de sus ojos,
y olvidar el sueño de vivir esa libertad que buscaba. 

Se perdió y encontró la paz del silencio eterno.

Francisco Torres Cordero