Poemas de Víctor Torres Amat

No van a saberlo nunca

No van a saberlo nunca,
Nunca, nunca lo sabrán.
Ni el muro caliente de sol,
Henchido, expandido,
Soportando los pasos y las muertes
De mis vecinos.

Las arañas en las esquinas altas
De mi casa.
No lo sabrán.

Tantas generaciones de reptiles,
Asomándose a la noche cálida.
Esquivos reptiles, piel abrupta y seca.
Rastrera estirpe, nocturna y ávida del vuelo
Insecto.
No les confesaré lo mío.

Hilera de niños.
Claudican  ante el portador
Del cetro hueco.
Se arrodillan, reptan
Deslumbrados.
No recordarán una sola mirada mía.

Desvelo.
Interrogatorio, monólogo.
Soliloquio de voz agazapada.
Palabra de buitre que circunda la calma.
Densa población dormida que filtra su aliento dormido
A través de la holgura del cristal en su unión con la madera.
Ni uno solo de los aspirantes a despertar lo sabrá.

Y ella…
Que moja sus pies en la noria de mi ansia.
Gira y gira en mi noche.
Recobro el carnal objetivo,
Me adentro en su carcajada casi de niña.
El dolor. Su voz.
Su ausencia.
La piel. El deseo.
Brutal juventud. Su olor.
Plomo en sangre, óxido de besos.
La plaga de silencio que me apresa.
Mirándola sólo. Sentado sólo leyendo.
Paseando sólo…