El sacramento diario


Poema de Fernando Fiestas

Porque todo misterio se resuelve
jugando con el agua,
sin la necesidad de vertirse de árbol
ni de verse junto a un río.

Porque todos los pueblos
que imaginé
con los ojos cerrados –mientras dormía-
se funden con el líquido de la ducha
para no regresar 
al cuerpo 
hasta el siguiente sueño. 

Supongo que depende del silencio
detrás del surtidor,
sobredimensionarnos como dioses
en esta pulcritud 
que tienen las camisas
recién planchadas,
lo que nos bastaría para encumbrarnos
sin corona.

Son los minutos en que el tiempo calla
en los relojes
porque quedaron lejos 
de los sentidos. 

La soledad que nunca se comparte.

Tan solo ese desnudo
en pleno rito
de parecerse a estatuas,
este rostro mojado
con ansia de noticias, 
la piel con el jabón
por la dulzura suave 
de las esponjas. 

Cabe asomarnos por si hiciera frío
después de todo.

No se puede empezar el día
sin pureza. 

Fernando Fiestas es miembro de honor de la Unión Nacional de Escritores de España.

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