Poemas y relatos de Lucía Vilches

Dilucidaciones (Esperanza)

Mientras germine una flor y un árbol alce sus ramas hacia el cielo, habrá esperanza. Mientras se conserve algo de pureza en los corazones y la razón de amar sea no buscar razones, habrá esperanza. Habrá esperanza mientras nos veamos en la mirada franca del que llamamos amigo, y que al mirar atrás no sientas que fue tiempo perdido. Si no dejas que la maldad del mundo te arañe, o que las sospechas siembren semillas de desdén en tu alma, habrá esperanza. La esperanza es el arco iris que palpita en medio de la tormenta. La paleta de colores para pintar sonrisas sobre los grises. Es un refugio que mantiene las puertas abiertas. Es la fe que no se resigna, es tenaz y se mantiene alerta. Aunque te sientas abandonado, y pienses que todo está perdido y por las venas te recorra el frio de la soledad, pierdas o se vayan los amigos y una niebla espesa no te deje ver más allá de tu propio corazón triste y herido. Aunque tropieces y te hayas caído, agárrate a la esperanza, ella siempre te dará un respiro. Mientras creas en ti mismo y no traiciones a tus principios, y tu conciencia sea tu mejor testigo, habrá esperanza. Habrá esperanza mientras la paz que pertenece a los hombres y mujeres libres libere tu corazón de las ataduras de un mundo que manipula los sentimientos y los sentidos. Habrá esperanza ese día glorioso en el que se derriben todas las barreras enarboladas por orgullosas banderas regionales, nacionales, raciales, lingüísticas y religiosas que han sido el motivo de todos los odios y las guerras, todas las miserias, el hambre y la pobreza. Habrá esperanza si los seres humanos laboramos y luchamos por sembrar las semillas de la verdadera paz, para que un día, cercano, nos podamos llamar de todo corazón ¡hermanos!

¡Animo corazón!

...

“Andaban perdidas el amor y la decepción, y LA ESPERANZA les cogió de la mano”.


Mi pensamiento es un pájaro que vuela

(Recuerdos de recuerdos).

Mi pensamiento es un pájaro que vuela,
hacia un horizonte sin mañana
Como  cometa sobre árboles frondosos.
o barquitos de papel de anclas izadas
Fragatas en el ámbar  de los cielos
sueños de luz en  noches estrelladas.

Un soplo de aromas  en el aire
perfumando los jardines del alma
Gratas nostalgias, dulces embelesos
Aromas  de jazmín del patio del colegio
Olor a goma de borrar, tiza y pizarra.

Aquel amor fugaz que no fue nada.
Que sin permiso vuelven a la memoria,
aquellas cosas de la tierna infancia,
¡Son tan de ayer!…vivencias paralelas
que se divierten escondidas en mi almohada
Aparecen con las sombras de la noche
y se esconden al despuntar el alba

Tan solo son, recuerdos de recuerdos
Relámpago fugaz, un casi nada
Esa prenda colgada en el perchero
que ya no recuerdas si fue tuya
 o si alguien se la dejó olvidada.


El camino de la verdad

En las veladas, tiritando camina
Por los senderos de su vasta soledad
Aullando por veredas clandestinas
La peregrina y auténtica verdad
Por los caminos resecos y agrietados
Buscando en torno el hálito perdido
Dando reposo al pecho dolorido
Halló la eternidad.
Lejos del hombre, apátrida del mundo
Fiel navegante ansiosa de otra orilla
Pidiendo a Dios e hincando la rodilla
Suelo fecundo halló en el estelar
Y la verdad pidió ser armonía
Del universo la fragante rosa
En el atardecer ser luz de día
Y en el jardín de Dios ser mariposa
Y así se despidió de un mundo
Que sin pensar, mentía.


El beso

Es el beso del amor la fragua.
La lava de un volcán, fuego furtivo
Explosivo huracán de rosa y grana,
Desplegada amapola en rojo vivo.

Una ola de  arrebato  consentido,
Chispeantes y encendidas pavesas
Traviesa lluvia de danzante llama,
Llamarada inmensa de promesas.

Es un imán de atrayentes fuerzas
donde el néctar de la vida se derrama.
Es un suave danzar de melodías
la clave del amor, dulce manzana.
y un encuentro febril de  poesías.


La vida es una limosna

Es esta vida, tan solo una limosna
De lo que vi, apenas lo he probado
Cuanta hambre de vida en esta vida
Cuanto tiempo feliz en un reloj parado.
                           
Se fue mi padre, aún lloro su partida
se fueron mis amigos más querido,
Y en este amanecer de despedidas
Llamo vivir a aquello que he perdido

Oí el murmullo del agua de la fuente
y el manantial estaba al otro lado
Quise cruzar vadeando la vertiente
quise coger la aurora con la mano
¡Pobre de mi, paloma de ala rota!.
allí quedó mi vuelo derrotado

Cuando abrí las palmas de las manos
No había en ellas  la luz del nuevo día
tan solo un horizonte de promesas
tenebroso de sueños abnegados
abrasados por la melancolía

Muchas veces me asomo a las estrellas
a descubrir algún futuro dibujado
Para hablar con el  Grande de los cielos
y explicarle cuanto tiempo le he esperado

En esa inmensidad busco Sus ojos
Senderos que me acerquen a Su  lado
Una luz que resplandezca en el abismo
una señal que diga ”
¡Ya he llegado!


El poeta siempre sueña

El poeta siempre sueña
Sueña…lo que quiere el sueño
La poesía es su dueña
Y él piensa que es él su dueño.

El poeta cuenta historias
De   amores propios y ajenos
Mientras llora   desamores
Incomprensión y desvelos.

En noches de negras sombras
O cálido plenilunio,
La poesía es la nave
donde viaja su alegría
o lamenta su infortunio.

Donde subir a los cielos.
gozar de  puro contento.
Donde bajar al abismo,
todo en el mismo momento.

Bajar desde las estrellas
Hasta las olas del mar
Y con las brisas costeras
entre sus alas volar.

Amontonar  primaveras
en cualquier día de invierno
Cambiando las nieves blancas .
en flor de jazmín y almendro.
.
Ser paloma mensajera
Cometa en el cielo abierto
en el mar de la quietud
Donde la prosa es virtud
y la rima es un concierto

Un laberinto de voces
Que coinciden en el eco
Con miles de recovecos
Donde ejercitar la pluma
en la cara y el reverso
Y describir una a una
Las lunas del universo.

Sacar luciérnagas blancas
Del  alma de las estrellas
Tan relucientes y bellas
Lucecitas chispeantes
en continuo movimiento.

Entre nubes acolchadas
Entre pompas de jabón
La poesía tiene un lecho
donde duerme la ilusión
Que tan solo la amenaza
la voz de la sin razón.

Es la única palabra
que transita en libertad
Que nace en la soledad
y vive en el corazón.

¡Que ladina la poesía!
Yo pensaba que era mía
Pero me tiene en  sus redes.
todas las horas del día.


Eras agua

Porque eras agua te seguí buscando
Porque era cauce contigo  corría
Llegamos juntos hasta el mar inmenso
Donde se  apartó tu vida de la vida mía.

Tú te alejabas tanto en la distancia
Yo te quise alcanzar, mas no podía
Tu  quisiste volar, yo navegaba
Supe enseguida que no te alcanzaría

Lancé al viento mi verso enamorado
Una gaviota blanca lo cogía
Quise que fueras la vela de mi barco
Pero volabas cada vez más alto
Y aunque quise cogerte te perdía.

¡Si volviéramos de nuevo a nuestra aldea
Y remontáramos el río de la vida
Serías otra vez el agua de mi fuente
Yo la barca y el cauce que la guía..!.

 Esa gaviota que retando al cielo
Cogió al vuelo mi verso dedicado
Espera tu llegada en cualquier playa
Para guiarte de regreso hasta mi lado

Y te escucho en la lluvia y en el viento
Oigo tu voz de agua en la vertiente
No habrá tormentas ni olas ni mareas
Que me impidan volver a tu corriente.