Poemas de Juan Carlos Muñoz

Nana del llanto amargo

Perdió mil batallas,
cuántas fatiguitas
que su pobre alma,
en silencio grita.

Desea la muerte,
no quiere vivir
está muy cansado,
de tanto sufrir.

Secretos guardados,
un amargo llanto
penitas ocultas,
triste desencanto.

Siempre quiso ser,
buen amigo de la libertad
y se refugió,
noche y día tras la soledad.

Y de contrabando,
habla con la luna
una fiel compañerita,
sin duda su gran fortuna.


Fandangos de Huelva

Cielos cargaos de nubes
rayos que anuncian tormentas,
vientos que envisten tan fuerte
como los toros bravíos,
cuando los tienes enfrente.

Paseando por la playa
pinté su nombre en la arena
las olas me lo borraron
sentí una pena tan grande,
que hasta mis ojos lloraron.

Siempre busco alguna excusa
para estar cerca de ella,
vaya bendita locura
cada vez que nos miramos,
soy preso de su hermosura.


Poema por soleá, dedicado a la memoria del cantaor "Canela de San Roque"

Para despedir a Canela,
las campanas redoblaron
y en la Plaza de la Iglesia,
lagrimas se derramaron.

Un triste cinco de Agosto,
al Maestro enterraron
y a compás de soleá,
los gitanos le lloraron.

Dejadme con mis recuerdos,
por Dios dejadme solito
quiero llorarle a Alejandro,
y recordarle un ratito.

Artista que Dios  bendice,
y toca con su varita
es poseedor de un duende,
que ya nadie se lo quita.

Todas las calles guardaban
un silencio infinito,
y hasta las flores lloraban.


Poema flamenco por tiento

Tantas puñalás me han dao,
que no puedo ni contarlas
mi alma se siente hería,
temo no poder salvarla.

Anoche estuve soñando,
que era gaviota en el mar
volaba entre las nubes,
buscando mi libertad.

El silencio es un amigo,
al que conocí hace años
quizás sean de los poquitos,
que nunca me harían daño.

Se que no puedo alcanzar,
las estrellas con mis manos
pero espero que algún día,
el mundo sea más humano.

Al río me fui,
sólo al amanecer
y pasé horas y horas,
viendo el agüita correr.


Soleá por bulería

Dicen que no iba a llover,
y los ríos se secarían
nada volvería a crecer,
las tierras se morirían.

Que nacen de mi verdad
al viento cuento cosillas,
impregnás de libertad.

Subo al monte muy temprano,
con el mulo y mi chiquillo
voy en busca de romero,
pa ganarme un dinerillo.

Una buena compañía
el silencio es un amigo,
en la pena y la alegría.

Puedo jurarlo,
por Dios lo juro
que en los bolsillos,
no llevo un duro.


Nana de las mil caracolas

Mi niña se está durmiendo,
al son del viento y el mar
mientras la luna brillando,
le acompaña en su soñar.

Mi niña se ha dormío,
sueña con mil caracolas
unas juegan en la arena,
otras bailan con las olas.

Mi niña se llama Marta,
sueña con ser mariposa
volar junto a las estrellas,
sentirse libre y hermosa.

Para mi niña Marta.


Poema por soleá

A la muerte no le temo,
más miedo me dan los vivos
que te pueden engañar,
y dejarte en el olvido.

No confío en la verdad
el mundo es una mentira,
donde reina la maldad.

Bebo vino y más vino,
hasta casi emborracharme
y le hablo a la luna,
poco antes de acostarme.

Soñaba mientras dormía
y así estuve toda la noche,
hasta las claras del día.

Algunas veces,
los sueños son
un fiel reflejo,
del corazón.