“Hora punta en Tierra Siempre” abrirá una trilogía llena de comicidad y picaresca

Los madrileños Luis Emilio González e Isidro Navares son los autores de esta obra, dirigida a todos los lectores

“Hora punta en Tierra Siempre”, primer libro de la trilogía “Memorias de Tierra Siempre” y obra de Luis Emilio González Saiz e Isidro Navares García, verá la luz próximamente, teniéndose previstas diferentes presentaciones tras su primera promoción en Madrid, de donde son originarios los autores.

Navares y González Saiz, miembros de la Unión Nacional de Escritores de España, han confiado en la aceptación de la obra “entre los lectores en general”, al subrayar que no va dirigida a ningún sector concreto y cualquiera puede pasar “unos ratos agradables con su lectura”.

Sinopsis

El descanso de los antiguos dioses se ve de repente perturbado, el desmadre que los humanos han aplicado a sus vidas es la causa. La tontuna se expande por el planeta Tierra como una lacra, y con ella el trinque, la indiferencia y la injusticia.  El cabreo de las entidades divinas provoca que estos, en sacra asamblea, decidan dar castigo a la raza de los hombres. Un peculiar ejército de criaturas creado por ellos y una orden de hechiceros, las guiará en su misión durante la noche de la Sagrada Broma, que será lo que para muchos podría llamarse el apocalipsis, la hecatombe, o simplemente el génesis. Para probar los efectos que tales planes puedan ocasionar en la humanidad, los dioses eligen un país del sur de Europa, un hermoso territorio en el que sobra mucha injusticia y demasiado patán. Tras la criba realizada durante la aciaga noche, ese viejo país se difuminará entre nieblas y será conocido como “Tierra Siempre”. Surgirá de sus cenizas aislada del resto del mundo para reescribir su historia y ser un lugar dotado de menos leyes y más justicia.

Tras varios siglos de la creación de aquel mundo depurado de tontuna se da un nuevo problema que viene a alterarlo todo.  El más importante de los hechiceros, Angélicus, recibe extrañas órdenes de los viejos dioses. Le encomiendan transportar en el tiempo a ciertas personas que existieron antes de la Sagrada Broma y llevarlas a Tierra Siempre, el asunto promete un absoluto desbarajuste o tal vez el caos. Quizás los dioses han comenzado a aburrirse con su creación y tienen ganas de jarana.

Una historia cómica y fresca, fiel al estilo de la tontuna épico medieval, en ella no aparecen elfos, orcos, duendes ni dragones, ni falta que hacen, pero cuidado con las terribles ovejas dientes de sable, los imprevisibles cúcalos, las kalikatas violeadoras y un largo etcétera de seres y personajes que conforman un lugar de espada y picaresca llamado Tierra Siempre.