Cantabella define el último libro de Marcelino Menéndez como su obra “esencial”

Menéndez (izqda)
El poeta, en la presentación de "El atardecer de una vida", lo calificó como el "mejor" de su autor

Tuvo lugar el pasado 24 de Junio en la Sala Grande de la Fundación Las Claras de CajaMurcia de Murcia un nuevo acto organizado por la Delegación Regional,  donde se presentó el libro “El atardecer de una vida” del poeta, escritor y miembro de la UNEE Marcelino Menéndez.

El acto, que contó con una nutrida asistencia de público, comenzó con las palabras de bienvenida por parte del delegado regional, Juan A. Pellicer, quién, tras agradecer al director de la Fundación su siempre favorable acogida para la realización de estos eventos, se dirigió a los asistentes en general agradeciendo también su presencia.

Tras estas palabras Pellicer quiso  poner de relieve la importancia que para los miembros de la UNEE tienen este tipo de actos, siendo por ello que la entidad esté considerada como una de las más representativas de los escritores en lenguas españolas. En este sentido, expresó el “orgullo” de “contribuir compartiendo el esfuerzo con los propios autores en la promoción y difusión de sus obras”, como de este caso se trataba.

A continuación presentó el delegado a José Cantabella, escritor y poeta de reconocida trayectoria literaria en la Región de Murcia, quién fue el encargado de presentar la obra.

Cantabella comenzó agradeciendo a Marcelino Menéndez haber confiado en él para presentar su obra, algo, según consideró, “nada fácil”, por tratarse de una trayectoria tan “dilatada y especial” como la de este poeta, a quien definió como “amigo”.

Tras estas palabras comenzó su intervención con la lectura del primer poema contenido en la obra “A mis 82 años”, añadiendo a continuación que esta obra presenta al “auténtico Marcelino, su carácter”.

Según prosiguió, el lector encontrará en este libro el “mejor” de su autor, su obra “esencial”, publicada en “el año de los 82 años de Marcelino”. Esta obra, agregó Cantabella, “es el resultado de una larga trayectoria poética, esforzándose en ofrecer un lenguaje más sincero y profundo a sus lectores”.

El presentador del libro subrayó además que “este conjunto de poemas tiene una entereza ética y moral con un denso sentido”, y finalizó su intervención poniendo de relieve que “Marcelino Menéndez, con esta obra, más que contar lo que hace canta los versos”; como ejemplo de ello se despidió Cantabella con la lectura del último poema del libro “Vuelo de Luz”.

Pellicer, a continuación, presentó, aunque no era “necesario, por querido”, a Marcelino Menéndez de quién se reconoció “amigo y lector” de su Poesía, resaltando las seguramente positivas circunstancias venideras que concurran en un futuro próximo en la persona de este “singular y querido poeta”, como la distinción con una calle de la ciudad con su nombre, solicitada por la Unión Nacional de Escritores de España y ya aprobada por el Ayuntamiento de Murcia, y la consideración de Hijo Adoptivo de su tierra de nacimiento, Lugo de la Llanera, también elevada por la UNEE a este municipio, palabras tras las cuales cedió la palabra al autor.

Menéndez, tras expresar su agradecimiento tanto a la Fundación como a los asistentes y por supuesto a la Delegación Regional, se centró en lo que él llamó “el tránsito de la vida”, donde reconoce como fundamental el “calor de la familia y los amigos”.

El autor quiso expresarse “como mejor sabe”, con sus poemas, y propuso que fueran sus versos los que hablasen por él, por lo que finalizó su intervención con la lectura de algunos títulos contenidos en la obra presentada, que fueron merecedores de aplausos tras cada intervención.

Finalmente se dio paso un pequeño coloquio donde el público asistente pudo preguntar al autor respecto de su vida y su obra, a lo que Marcelino Menéndez, de modo general, quiso destacar que la poesía llega a su vida tarde, dado que ésta la tuvo que emplear en trabajar muy duro para sacar a su numerosa familia adelante.

Como viene siendo habitual en los actos organizados por la Delegación Regional fue su responsable quien clausuró el acto reiterando el agradecimiento tanto al público como a la dirección de la Fundación Las Claras, deseando felices vacaciones a los asistentes y emplazándolos a la nueva temporada de actividades que dará comienzo en el mes de septiembre.