El día de ayer


El día de ayer,
no volverá a repetirse;
ni el de hoy.

Habrá otros días,
otros instantes distintos,
pero, nunca más,
será de nuevo aquel día.

Mañana, es lo por venir,
la aurora y el despertar,
lo que espera,
lo que pronto pasará,

Y vendrán otros días,
a las orillas del mar,
para después ausentarse,
tocando la medianoche,
frontera de los despidos
del adiós de los amores.

A veces,
me permito no pensar,
y vago en el descuido,
entre sinsaberes ambiguos,
con el tiempo como amigo.

En esa parada,
de intrascendencia forzada,
cuando nada importa,
y el presente es olvido,
devengo en redondeles vacíos
de pretéritos perdidos.

Y ya, sin ayer,
con el día de hoy concluido,
me voy hacia el futuro,
pisando ahora dinteles
de un luego prematuro.

Lo cierto se ha hecho etéreo,
lo ausente ronda el recuerdo,
y el redondel de la vida
rueda entre los momentos.

Álvaro Cordón