...Pero bella


La vida es dura... pero bella, 
sus tempestades siempre amainan;
en el fragor de la batalla...
está el ser, el sentir, el entender,
la incipiente llegada de lo nuevo,
la áurea claridad del amanecer.

Siento el núbeo palpitar cotidiano,
en fluir entrelazado de los días,
los ojos que se cierran entornados
en sueños de suspiros contenidos;
la mano que saludo en el encuentro,
la plácida amistad de los amigos.

Siento la sincronía de los sentidos,
el ebrio perfume de los jazmines,
el cielo azul que la mirada alcanza,
las bellas baladas de amor sentido,
el suave roce de la seda blanca,
la esencia del moscatel, su uva en vino.

Siento la estancia tibia de la casa,
la cercana lejanía de los hijos,
la alegría alborotada de los nietos;
el latir, de mil lugares y sitios,
de parques y jardines recoletos,
del cálido rincón de mis escritos.
                                                                                     
Amo la vida...
y amo a la gente;
sin estridencias,
sin requisito,
sin que se note,
con la austeridad de lo conciso;
como aire que se abraza...
a la brisa del silencio.                                      

Álvaro Cordón
Del libro "Umbral de lunas"